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La IA en los cielos de Antioquia

La IA en los cielos de Antioquia

Esteban Silva Villa es un hombre inquieto, padre, esposo, astrónomo y profesor del Instituto de Física de la Universidad de Antioquia. Es de los que gastan de su propio bolsillo mientras aprueban los fondos para que los proyectos sigan su curso. “Antioquia mira al cielo” es sin duda un proyecto que va más allá de lo tecnológico, también es una vocación.

Con un equipo humano de 20 personas, entre estudiantes y profesores, “Antioquia mira al cielo” es una iniciativa regional que aspira a extenderse al resto del terreno nacional, ofreciendo beneficios claros como centralizar la información meteorológica y compartirla con la población, permitiendo, por ejemplo, ayudar a los campesinos con sus cultivos, a los estudiantes con su formación, a los gobernantes con la planeación municipal  e incluso, en un futuro, producir alertas tempranas que puedan salvar vidas.

Esteban Silva, Universidad de Antioquia

Uno de los pivotes del proyecto gira alrededor de su filosofía de datos y código abierto, algo en lo cual Silva es enfático, permitiendo que cualquier persona pueda reutilizar la información y el código, para ser empleado en otras iniciativas.

Buscando estrellas

Curiosamente, aunque el proyecto está centrado en labores de la tierra y la provincia, su origen tiene que ver con las estrellas. En 2017, el entonces estudiante de maestría, Daniel Arbeláez (hoy profesor de la universidad), identificó los inconvenientes existentes en Colombia para construir observatorios astronómicos, debido que los cielos nacionales suelen permanecer nublados. “Contar con un observatorio astronómico como los que se veían normalmente era bastante complicado”, recuerda Silva. En trabajo conjunto con el estudiante Arbeláez, aprovecharon la información que entregaba un satélite estadounidense que estaba justo encima, y calcularon la cantidad de noches despejadas que tiene el territorio colombiano. Y allí entendieron que esa información podría utilizase en proyectos de mayor envergadura.

Simultáneamente, el profesor de astronomía de la misma universidad, Jorge Zuluaga, trabajaba en un proyecto para instalar cámaras en diferentes seccionales de la universidad en el departamento de Antioquia. De la unión de estas iniciativas – cámaras, satélites y estaciones meteorológicas – nació “Antioquía mira al cielo”.

Con toda esta red de sensores emitiendo datos, en forma constante, se hizo patente la necesidad de recopilar la información, una labor que recayó en el Instituto de Física de la universidad, quienes además se hicieron responsables de su análisis. Y es en este punto donde podemos hablar de uno de los principales roles de la Inteligencia Artificial en el proyecto. “Tenemos una página que alojamos en un servidor de Amazon, donde todas las estaciones, cada 20 minutos, envían información y nosotros la desplegamos para que cualquier persona pueda estar verificando que temperaturas hay en mi municipio y las pueda comparar” explica el docente.

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Inteligencia Artificial y meteorología

En meteorología se manejan constantes geográficas, como la presión, la temperatura o la humedad relativa, pero existen otros fenómenos más complejos de predecir, como la lluvia. Y aunque, teóricamente, existen varias formas de predecir las precipitaciones, el proyecto “Antioquía mira al cielo” quiso apoyarse en la Inteligencia Artificial.

De esta forma, se espera que, a largo plazo, el proyecto permita generar alertas tempranas, “incluso de seis a ocho horas”, para advertir a las comunidades, especialmente a las que viven cerca de los ríos, cuando se presente riesgo. Pero también existen beneficios actuales y locales, como enseñarles a los estudiantes de provincias con datos generados desde su misma localidad. El proyecto sigue adelante, gracias a los recursos de la Universidad de Antioquia y a los fondos que aporta el Banco de la República.

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